No soy una monja ni una santa, ni tampoco creo que me las sepa todas, pero tengo mis propias experiencias y las que me contaron que no son pocas.
No busques aquí grandes argumentos ni grandes originalidades, tan solo me encontrarás a mí misma.
Creo que hoy más nunca debo decir: adelante, siempre con alegría. Nunca vendrán tiempos mejores.
El tiempo mejor es HOY.


soy coleccionista de historias y buscadora emperdernida de muchas cosas, pero sobre todo rastradora de las verdades y las mentiras de la vida.











23 diciembre 2011




Sentados en un banco, muriendo por besarnos.
 Desde aquí se ve la respuesta a todos los enigmas.
Qué pequeña es la vida cuando miramos hacia arriba, a ese cielo ininterrumpido que nos rodea.
 Cuando no buscamos el infinito en la mirada del otro, sino en aquel lugar donde se apagan poco a poco las estrellas.
Pasando página llegué a este banco.
Cuando tú estás sentado a cinco centímetros de mí y sé que te encuentras en tu décima reflexión sobre el contorno de mi boca.
Perdidos en las constelaciones, buscando otro planeta para escapar de la presión de la atmósfera.
                                    En Urano, pensando que somos el séptimo pecado capital.
             De aquí al cielo nos queda poco camino, tenemos que cambiarlo todo para poder llegar allí.
            Empezaremos por cambiar la perspectiva, lo primero es buscar el infinito en los ojos del otro...
                                                          Y volar a Urano, o al infierno....
                                                  Qué más da a dónde se vaya si es volando.

             
                                                                          Anaisbela








Anoche me fui de marcha por Madrid. En el garito salsero más cuco de las calles del centro hubo una guerra de paz, todos luchábamos por hermanarnos y ser uno.

Sus paredes de espejo y la vida que desprendían las luces era casi equiparable a la del arcoiris
En un instante ese sitio cualquiera se había convertido en nuestro lugar.
El destino nos condujo a aquel tugurio bullicioso en el que descubrí que no existía mejor momento para ser feliz.
Y después de ingerir la primera copa comenzó el éxtasis.
 Las primeras notas de una salsa, el inicio de la melodía que amansa los monstruos y despierta los corazones.
 Sin duda comenzábamos a ser poseídas por la maravilla que más enloquece a los sentidos, la música.
Le ví cruzar la pista mirándome fijamente y extendió el brazo para ofrecerme su mano, y sin dejar de mirarnos nos situamos en el centro de la pista.
Reír, girar, cantar, sudar, volver a girar, ser, vibrar, despertar, girar, girar, girar y dejarme llevar por la yema de los dedos de mi compañero que me dicen exactamente qué músculo debo mover o que nervio debo tensar, siento el aire en mi pelo...... estar dentro de otro mundo, darlo todo y al final decir: “ha sido increíble”.
Eso es bailar.
En todos me sorprendo como si fuera el primero y también los disfruto como si se tratase del último.
La mayor de mis pasiones: el aquí, el ahora y el va por ustedes.

                                                                         Anaisbela









30 noviembre 2011




Y entonces,el león se enamoro de la oveja-

                                                          -Que oveja tan estúpida!!
                                                 -Que león tan morboso y masoquista!






                                                                  Edward a Bella


20 noviembre 2011


Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.

Anaisbela



17 noviembre 2011


Estoy llena de canto y risas,
sacada para afuera, pues
tuve tiempo de conocerme,
amándome con mis defectos y mis virtudes
incondicionalmente...
y soy egoísta,
sin derrochar caricias en los otros...
y me resguardo,
para que nadie me lastime esta piel,
ni tan siquiera yo  misma.
Cuídándome de mí
sin reproches,
sin necesidad de perfección,
sin autocrítica.
Desnuda conmigo misma,
expuesta a mis propios sentires,
ya expulsé el dolor,
ya derramé la última lágrima,
ya enterré a mis muertos,
he sepultado sueños vanos,
y he resurgido como MUJER
y me he parído con amor.
Llevo la maleta ligera de recuerdos
y cargada de esperanza,
el camino se abre ante mí
 y yo, tan sólo,
 me dejo llevar.

Anaisbela







10 febrero 2011

Si.
Es verdad que a ratos estoy triste
y salgo a los caminos,
suelta como mi pelo,
y lloro por las cosas más dulces y más tiernas
y atesoro recuerdos
brotando entre mis huesos
y soy una infinita espiral que se retuerce
entre lunas y soles,
avanzando en los días,
desenrollando el tiempo
con miedo o desparpajo,
desenvainando estrellas
para subir más alto, más arriba,
dándole caza al aire,
gozándome en el ser que me sustenta,
en la eterna marea de flujos y reflujos
que mueve el universo
y que impulsa los giros redondos de la tierra.
Soy la mujer que piensa.
Algún día
mis ojos
encenderán luciérnagas.

gioconda belli




06 febrero 2011

Hoy quisiera tus dedos escribiéndome historias en el pelo
y quisiera besos en la espalda,
acurrucos, que me dijeras las más grandes verdades
o las más grandes mentiras,
que me dijeras por ejemplo
que soy la mujer más linda del mundo,
que me quieres mucho,
cosas así,
tan sencillas,
tan repetidas,
que me delinearas el rostro,
y me quedaras viendo a los ojos
como si tu vida entera dependiera de que los míos sonrieran
alborotando todas las gaviotas en la espuma.
Cosas quiero como que andes por mi cuerpo
camino arbolado y oloroso,
que seas la primera lluvia del invierno
dejándote caer despacio
y luego en aguacero.
Cosas quiero como una gran ola de ternura
Deshaciéndome,
un ruido de caracol,
un cardumen de peces en la boca,
algo de eso
frágil y desnudo
como una flor a punto de entregarse a la primera luz de la mañana
o simplemente una semilla, un árbol
un poco de hierba
una caricia que me haga olvidar
el paso del tiempo,
los peligros de la muerte.



Gioconda Belli








                                En verdad no sabes
                                 con cuánta locura
te hablo.
Desconoces
el misterio obsesivo
con que poso mi mirada
en tu alma.
Me sonríes, pícaro
intentando adentrarte en mi alma
y yo me abandono a tu olor de hombre
y lo que seguro ignoras
es que yo lo sé...
el juego acaba de empezar.






04 febrero 2011


Óyeme así, como al descuido.
No te des mucha cuenta.
Quiero contarte que te quiero,
sin decírtelo nunca.
Quiero besarte suavemente,
como te besa el agua
de la lluvia.
Así, muy quedamente,
sin que escuches siquiera
su gemido.
Quiero que me ames
a pesar de ti mismo.
Que me ames lentamente
y enciendas todo el fuego
que arde en mí para ti,
definitivo.

Renata Durán





03 febrero 2011

   Si un pájarito te dice que estás loca
  que los ángeles no existen,
 debes de estarlo...
 pues los pájaros no hablan.


anaisbela





02 febrero 2011


esta noche te he soñado...
como tantas noches
durante tantos años,
y me pasé tantas horas
hablando
con una sonrisa sin dueño,
o con un dueño sin sonrisa,
de un alma nunca olvidada...
que todo lo que pueda decir carece de sentido.
   Siempre te encuentro en mis sueños
cuando la realidad del mundo me aplasta
y me pregunto que clase de magia fantastica es esta...
en la que puedo verte, tocarte y sentirte
sin que el vacío que dejaste me cause ya dolor..
y aunque se que vienes a visitarme
desde ese mundo que no es de los vivos
vuelves a reconfortarme
como tantas noches
durante tantos años.
   Como ya te dije antes...
todo lo que pueda decir de más carece de sentido.

Para Antonio... a los grandes ojos verdes que ya no están.


anaisbela.



01 febrero 2011


Vive lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Vive lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Vive lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Vive lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.
Vive lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Vive lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Vive lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.


anaisbela





10 diciembre 2010

Me llegan las ideas, después la pereza, la falta de impulso…para qué guardar las formas si la rima late a diario y no le hace falta delicadeza.

Para que gritar si el ruido de fondo es salvaje, para qué medir los pasos, para qué ir más lejos si más cerca es imposible, para que abandonar los versos en esa frontera al lado de los sueños.
Ahí están los cielos, los misterios, las preguntas…para que ser una poetisa que pinta en sueños flores blancas, y para que arrastra el viento todos esos versos imaginados si sabe que seguirán dando vueltas eternamente, para que juega el sol con las nubes al escondite.
Para que enredarse entre la niebla si puedo correr hasta el infinito.
Ahí están los bordes, las distancias, los murmullos, un suspiro… y ahora que ya no me pregunto… ahora que ya no me interesan las respuestas, para que buscar las alas que no salieron a jugar entre las hojas, para que cerrar los ojos, si prefiero que la nieve se pose sobre mis pestañas.
Ahí está de nuevo la nieve de algodón…ahí está de nuevo el clima del cisne… ahí está de nuevo la belleza…ahí de nuevo nace mi inspiración…ahí está mi bufanda de lana en el cuello…ahí está…
Pero también están ahí mis sueños, que no se cansan de jugar buscando entre la nieve alguna sonrisa.


ANAISBELA






03 diciembre 2010

                                              
 Toda mujer debe tener:

-El valor necesario para alejarse cuando no la aman
-Libertad económica para irse y rentar un lugar propio, incluso si nunca lo desea o lo necesita
-Una etapa de juventud que dejar atrás con gusto
-Un pasado suficiente, rico en experiencias como para ser contado al llegar a una edad avanzada
-La certeza de que seguramente llegará a una edad avanzada y tener dinero guardado en el banco, suficiente para no depender de nadie
-Un equipo completo de herramientas y un brassiere negro
-Un hermoso mueble comprado por ella misma
-Un email
-Un juego de vajilla, copas y una receta para una cena espléndida
-Un plan de ejercicios
Toda mujer debe saber:
-Como enamorarse sin dejar de ser ella misma
-Lo que quiere con respecto a tener hijos
-Como renunciar a un trabajo
-Como terminar con un novio
-Como confrontar a un amigo
-Cuando intentarlo todo y cuando alejarse
-Como pasarla de maravilla en una fiesta
-Como pedir algo que realmente desee
-Que su niñez pudo no ser perfecta, pero ya terminó
-Lo que puede o no puede hacer por amor
-Cómo vivir sola
-En quien confiar y en quien no
-A donde ir .......
y alguna cosa más que me dejo en el tintero.
 
 

02 abril 2010



Te deseo primero que ames, y que amando, también seas amado. Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que después de olvidar, no guardes rencores. Deseo, pues, que no sea así, pero que si es, sepas ser sin desesperar. Te deseo también que tengas amigos, y que, incluso malos e inconsecuentes, sean valientes y fieles, y que por lo menos haya uno en quien puedas confiar sin dudar.



Y porque la vida es así, te deseo también que tengas enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta, para que algunas veces, te cuestiones tus propias certezas. Y que entre ellos, haya por lo menos uno que sea justo, para que no te sientas demasiado seguro. Te deseo además, que seas útil, mas no insustituible. Y que en los momentos malos, cuando no quede mas nada, esa utilidad sea suficiente para mantenerte en pie. Igualmente, te deseo que seas tolerante: no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil, sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente, y que haciendo buen uso de esa tolerancia, sirvas de ejemplo a otros.


Te deseo que siendo joven no madures demasiado de prisa, y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer, y que siendo viejo no te dediques al desespero. Porque cada edad tiene su placer y su dolor y es necesario dejar que fluyan entre nosotros. Te deseo de paso que seas triste. No todo el año, sino apenas un día. Pero que en ese día descubras que la risa diaria es buena, que la risa habitual es sosa y la risa constante es malsana.


Te deseo que descubras, con urgencia máxima, por encima y a pesar de todo, que existen, y que te rodean seres oprimidos, tratados con injusticia y personas infelices y que no por ellos les juzgues, porque según juzgues así serás juzgado.


Te deseo que acaricies un gato, alimentes a un perro y oigas a un jilguero erguir triunfante su canto matinal, porque de esta manera, te sentirás bien por nada. Deseo también que plantes una semilla, por mas minúscula que sea, y la acompañes en su crecimiento, para que descubras de cuántas vidas está hecho un árbol.


Te deseo, además, que tengas dinero, porque es necesario ser práctico. Y que por lo menos una vez por año pongas algo de ese dinero frente a ti y digas: "Esto es mío", solo para que quede claro quién es el dueño de quien.


Te deseo también que ninguno de tus afectos muera, pero que si muere alguno, puedas llorar sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.


Te deseo por fin que, siendo hombre, tengas una buena mujer, y que siendo mujer, tengas un buen hombre, mañana y al día siguiente, y que cuando esteis exhaustos y sonrientes, hableis sobre el amor para recomenzar. "Si todas estas cosas llegaran a pasar, no tengo mas nada que desearte, sino que seas feliz".


                                                                                                                                              anaisbela




 

31 marzo 2010

Las palabras tienen vida propia, sí señor. Uno cree que porque las piensa, pronuncia y escribe, o porque las corta, pega, envía y reenvía, las tiene en un puño. Qué error. Las palabras, malditas palabras, se nos aparecen y también desaparecen para...a veces quitarnos el sueño y otras hacernos sentir pequeños, estúpidos, pero sobre todo... mortales.




                                                                                             anaisbela


28 marzo 2010

     


                                     "Nada parece tan verdadero....
                                                              que no pueda ser falso"







21 marzo 2010

cuenta la leyenda





Cuenta la leyenda que una vez una serpiente comenzó a perseguir a una luciérnaga. Ésta huía rápido con miedo de la feroz predadora y la serpiente al mismo tiempo no desistía. Huyó un día y ella la seguía, dos días y la seguía... al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y le dijo a la serpiente:
- ¿Puede hacerte tres preguntas?
- No acostumbro a dar este precedente a nadie, pero como te voy a devorar, puedes preguntar -contestó la serpiente.
- ¿Pertenezco a tu cadena alimentacia? -preguntó la luciérnaga.
- No -respondió la serpiente.
- ¿Yo te hice algún mal? -inquirió la luciérnaga.
- No -volvió a responder la serpiente.
- Entonces... ¿por qué quieres acabar conmigo?
- ¡Por que no soporto verte brillar!






          
Quiero dejar salir mi voz
Y que diga lo que tenga que decir
Quiero gritar que también yo
Sé curarme las heridas de vivir
Y sigo tirando de viejos recuerdos
No puedo esperar, a que nunca pase nada
Fantasmas que marcaron algunos momentos
Y ahora no sé si tienen alma.
A lo lejos sólo estoy yo
Y que digan lo que tengan que decir
Siempre lo fui y entiendo hoy
Que mis medios y mi fin es lo que soy
Enciendo cerillas que alumbran mis pasos
Más luz para qué, siempre voy a ciegas
Camino con cuidado entre nudos y lazos
Cansada de andar desatando,
Pero yo sé curarme las heridas.
Aprendí a andar en un suelo cubierto de canicas
Y de pié seguiré sobre mi vida
Aprendí a andar un camino de arenas movedizas.

ella baila sola




Hay dos partes y otra que no ves,
y otra atada detrás
Si, la rompiste pero no me  lastimaste.
No pude hacerlo mejor.
Ya no sentía ni la cenizas de lo que fuí 
y había alguien dentro de mí, dentro,
pero ahora ya vuelvo a ser yo...
Cuando te hablé había una sombra
y una patada al final.
Mejor no pude explicarme...
mejor dejarlo caer, así como si nada
como si no me engañaras...
Sin ninguna culpa,
sin saber todo
lo que hiciste ayer, no tengo ningún interés
en saber más de tí...ya descubrí bastante.
Alguien dentro, alguien muy dentro,
que era yo misma...ha vuelto,
y ahora, por fin, vuelvo a ser yo...

                                                                        anaisbela


17 marzo 2010


"Nadie puede mentir, ni nadie puede ocultar nada...
cuando se mira directamente a los ojos y tan solo ves el vacío."

15 febrero 2008

Dame la ternura desde el suelo
dame ese cucurucho de sorbete que tienes
en la sonrisa,
dame esa lenta caricia de tu mano...


Me levanto del agua de la noche deseosa de ti.
Despedazada.




La noche vuelve secreta
a tantear mi cuerpo,
me penetra lenta y
suave
...me abro como una flor
nocturna.


15 enero 2008




Yo huelo a ti.
Me persigue tu olor, me persigue y me posee.
No es este olor un perfume sobrepuesto sobre ti,
no es el aroma que llevas como una prenda más:
Es tu olor más esencial, tu halo único.
Y cuando ausente mi vacío te convoca,
una ráfaga de ese aliento me llega del lugar más tierno de la noche.




Yo huelo a ti
y tu olor me impregna después de estar juntos en el lecho,
y ese fino aroma me alimenta
y ese aliento esencial me sustituye.
Yo huelo a ti.





anaisbela


07 enero 2008





                        Estamos aquí para aprender .... Para aprender qué?
                            Estamos aquí para sufrir... Para sufrir por qué?
                            Estamos aquí para gozar ... Para gozar con qué?
                           Estamos aquí para amar... Para amar a quién?
                          Estamos aquí para dudar... Para dudar por qué?
                          Estamos aquí para vivir... Para vivir para qué?
                          Estamos aquí para morir ... Para morir hacia dónde?
Yo soy una paloma que tiene por patria una colina donde a veces el río, el viento y la tierra piensan en voz alta conmigo y me consuelan de preguntas con muy difícil respuesta... Las respuestas no están en el viento....






REGALOS




Una sonrisa, un agradecimiento,
una mirada cariñosa, una caricia… ¡cuántos regalos
baratos y hermosos!
SER


No paramos de darle vueltas
para saber lo que
debemos hacer.
¿Acaso no sería más oportuno
pensar lo que debemos ser?


TIEMPO



- ¡Apúrate! -
¿A qué?

- A vivir!!

02 enero 2008


Nuestros cuerpos de peces
se deslizan uno al lado del otro.
Tu piel acuática nada en el sueño
junto a la mía
y brillan tus escamas en la luz lunar
filtrándose por las rendijas.
Seres traslúcidos flotamos
confinados al agua de nuestros alientos confundidos.
Aletas de piernas y brazos se rozan en la madrugada
en el oxígeno y el calor
que sube de las blancas algas
con que nos protegemos del frío.
En algún momento de la corriente
nos encontramos,
lúcidos peces se acercan a los ojos abiertos,
peces sinuosos reconociéndose las branquias agitadas.
Muerdo el anzuelo de tu boca
y poco después despierto
pierdo la aleta dorsal
las extremidades de sirena..




La mañana se despierta
húmeda y vegetal
todavía sin poder sacudirse la lluvia nocturna
que sigue lamiendo sus bordes.
Me levanto aturdida
sintiendo aún el calor reciente de tu cuerpo
y el abrazo que cercó mi sueño.
Estoy impregnada de tu respiración
del conocimiento epidérmico y espeso del amor.
Mi piel está grabada con tus señales
y no hay viento ni agua que pueda lavarlas
sin dejar mi nombre borroso, desteñido pero con una sonrisa.
Te has plantado como roca en mi playa de estrellas de mar y caracolas,
dándole un nuevo sonido a las olas
que revientan contentas su canción salada
en el ámbito de mi cuerpo.




17 diciembre 2007



Te quiero enredado entre mi pelo,
enredado entre mis dedos,
enredado entre mis piernas....



la luna,
intensa con toda su luz,
con toda su belleza y calma,
ofusca las estrellas más bellas
para que no se vea su faz oculta,
su faz silenciosa que nadie ve.

Hoy, noche de luna llena,
noche de luz
los cráteres se ven
menos su faz oculta
la faz que no se ve...
quien no es a veces como la luna?





Como una gatita....




Te quiero como gata boca arriba,

panza arriba te quiero,

maullando a través de tu mirada,

de este amor-jaula

violento,

lleno de zarpazos

como una noche de luna

y dos gatos enamorados

discutiendo su amor en los tejados,

amándose a gritos y llantos,

a maldiciones, lágrimas y sonrisas

(de esas que hacen temblar el cuerpo de alegría)

Te quiero como gata panza arriba

y me defiendo de huir,

de dejar esta pelea

de callejones y noches sin hablarnos,

este amor que me marea,

que me llena de polen,

de fertilidad

y me anda en el día por la espalda

haciéndome cosquillas.

No me voy, no quiero irme, dejarte,

te busco agazapada

ronroneando,

te busco saliendo detrás del sofá,

brincando sobre tu cama,

pasándote la cola por los ojos,

te busco desperezándome en la alfombra,

poniéndome los anteojos para leer

libros de educación del hogar

y no andar chiflada y saber manejar la casa,

poner la comida,

asear los cuartos,

amarte sin polvo y sin desorden,

amarte organizadamente,

poniéndole orden a este alboroto

de revolución y trabajo y amor

a tiempo y destiempo,

de noche, de madrugada,

en el baño,

riéndonos como gatos mansos,

lamiéndonos la cara como gatos viejos y cansados

a los pies del sofá de leer el periódico.

Te quiero como gata agradecida,

gorda de estar mimada,

te quiero como gata flaca

perseguida y llorona,

te quiero como gata, mi amor,

como gata, Ana,

como mujer,

te quiero.





04 diciembre 2007





Las manos semejan mariposas que vuelan por tu espalda, y van a yacer a la depresión de tu cintura. Voy bajando la ladera de tu rostro con mis labios que reclaman a los tuyos. Al alcanzarlos, mi lengua se pierde en tu umbral de sombras. El beso, a llamaradas se aviva y en el vientre se prenden las hogueras.
A medias, con prisas, arrancamos los vestidos que confinan nuestra piel, y el anhelo, logra que se aceleren en el seno los corazones. Mientras a bocanadas, para no ahogarnos, nos bebemos el aire.
A dúo nos gozamos: exigiendo, acariciando, requiriendo la liberación soñada. El deseo, cabalga sin rienda por la sangre y en fuego nos envuelve. Incendiados, libramos una dulce batalla de muerte y vida, incitándonos con el fragor de suspiros y palabras; hasta enaltecernos en el espasmo final. La cúspide conquistada. Y tras rozar el cielo, descendemos enredados en el vértigo.
Saciada la pasión, con la piel de amor tintada, enarbolamos el emblema de la completa entrega, y recuperamos los latidos… Nuestras miradas, se abarcan con ternura enaltecida.


30 noviembre 2007



¿Poesía, para qué?
si te tengo a ti
llama silenciosa.

¿Para qué?
si te tuve a ti
sombra encendida.



Qué difícil es amar desde la orilla sur del firmamento,
frente a las estrellas.
Palabras-peces que huyen en caracolas de luz
ciegas de tanta noche.
Y los ojos restauran el silencio del horizonte
su oleaje de labios
su plumaje de viento
a la hora en que la oscuridad adquiere la textura del sueño,
afortunadamente.


Hoy día peso más como cuarto y mitad de eternidad
más estas letras de hoy me pesan al hundirse en la tinta,
se vuelven ayer o nada,
se precipitan como la substancia dura del alma,
la que nos ahoga o nos eleva
de la que al final brota una palabra
no importa.




Jamás había sentido tan crecido el cielo,
tanto mar invisible,
que esa noche de espejismos entrelazados
de luces devoradas por los peces de nuestras bocas
de senos caídos sobre el lecho
como dos gotas sumergidas
como dos brazos blancos
que no tocaran la oscuridad del agua.





En el amor hay tanto que decir
como que callar.
Ahora es tiempo de hablar...
hablemos.